miércoles, 12 de enero de 2022

Sabes lo que uno puede ser gilipollas y al mismo tiempo decir cosas que te emocionan¿? 

Pues eso.

Este señor admira a IDA y dedicó un poema a Aznar... está todo dicho. Pero al mismo tiempo, demostración que el ser humano es una mezcla bárbara de inteligencia, amor y estupidez, escribe cosas como esta.

Pues eso. Me encanta lo que escribe este imbécil. 

https://internopoesia.com/author/internopoesia/

Consolatio ad se ipsvm

Cuando te veo triste y melancólico,
próximo ya a la ruina cenicienta,
me permito decirte (en estos versos,
porque a la cara no me atrevería)
que aún respiras (lo que es inevitable
cuando se sigue vivo), que hay películas
todavía que ver, y geologías
caprichosas y océanos en llamas
y tesoros escitas y crepúsculos
que admirar, y novelas que leer,
y connivencias mágicas, y copas
feéricas que apurar. Y aunque no haya
emociones fortísimas, pasiones
consuntivas ni tíos en América
esperando a las puertas del futuro,
hay que intentar vivir hasta la última
bocanada de aire en los pulmones
sin perder la esperanza, sin hundirse
demasiado, sabiendo que la vida
es un horror, y que termina siempre
fatal, y que el silencio está al acecho,
y que la enfermedad nos va minando,
pero que hay que vivir la decadencia
con buen humor, que nuestro praedicabilis
no es otro que la risa –acuérdate
de los viejos autores escolásticos–,
por más que nuestro proprium sean las lágrimas.

lunes, 18 de octubre de 2021

«Defensa de la alegría»

 



Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Mario Benedetti

martes, 6 de octubre de 2020

Itagnolo

Este espacio que abandoné, hace ya unos añitos, per aburrimiento, cansancio bloguero, nuevos proyectos, aridità creativa, cierre de un'epoca para olvidar, arrepentimientos profundos, enfermedades físicas y mentales, y un largo eccetera de razones e motivi; a lo mejor, digo, a lo mejor... lo recuperaré en esta nuova fase de creatividad que me ha pillado algo de sopetón, all'improvviso dissi. 

Y me parece interessante, mi sembra, provare a utilizar en el escrito la lengua que utilizo muchas veces en las conversaciones con me stesso y con los demás, especialmente familiares.

Ese itagnolo che no ha merecido hasta la fecha, por lo que mi ignorancia concede, el honor de las letras.

En Italia muchos autores mezclan en sus novelas musicalidad dialectal, lessico y giros, danzas delle parole, che en el caso de los mejores, cito Milena Agus, por hacer un sólo ejemplo, llegó y raggiunge resultados muy convincentes. 

Es una faena. Yo no soy ni de lejos capaz, ahora, de adornar una frase con lo mejor y más expresivo de cada idioma. Pero tiempo al tiempo. Hay que empezar. Dar el primer empuje.  Puede que alguien mejor que yo se anime y escriba una obra merecedora dell'applauso del pubblico in sala.

De momento allí va la idea.

A trabajar en ella.

Endecasillabi in itagnolo

 Quando reafirmo: eres la más bella! 

Non prenderlo per vacuo complimento.

Ascolta invece il cuor, più che la cella

di mente tua, condita con tormentos. 

Sono sincero ed apro la cancella

ad un ritual di danze senza accento.

Di desideri forti è pieno il mondo

e in quelli che ti scrivo sempre affondo.


RP

domingo, 22 de febrero de 2015

La indiferencia sobre las fuentes

Oliver Sacks:

"...según envejecía iban surgiendo recuerdos cada vez más claros de su infancia; recordaba, por ejemplo, dos episodios en los que bombas nazis cayeron cerca de su casa en Londres cuando era un niño durante la II Guerra Mundial. Sin embargo, su hermano mayor le explicó que el primero lo había vivido, pero que el segundo se lo habían contado, porque en ese momento ya no estaba en Londres.
Este episodio le sirve a Sacks para hacer una larga disertación sobre la importancia de la ficción en la vida, porque al final lo que hemos leído y nos ha impresionado acaba por ser tan importante como lo que hemos vivido. “Nosotros como seres humanos hemos desarrollado sistemas de memoria que tienen fallos, fragilidades e imperfecciones”, escribe. “La indiferencia sobre las fuentes nos permite asimilar lo que leemos, lo que nos cuentan, lo que dicen otros y pensar, escribir y pintar, de una forma tan rica y tan intensa como si fuesen experiencias primarias. Nos permite ver y escuchar con los ojos y los oídos de otros, entrar en la mente de los demás, asimilar el arte y la ciencia y la religión de toda una cultura”.

fuente El País

miércoles, 18 de febrero de 2015

martes, 2 de diciembre de 2014

Emily Dickinson - Coloquio

Coloquio

 Había muerto yo por la Belleza;
me cercaban silencio y soledad,
cuando dejaron cerca de mi huesa
a alguno que murió por la Verdad.

 En el suave coloquio que entablamos,
vecinos en la lúgubre heredad,
 me dijo y comprendí: Somos hermanos
una son la Belleza y la Verdad.

 Y así, bajo la noche, tras la piedra,
dialogó nuestra diáfana hermandad
hasta que el rostro nos cubrió la yedra
y los nombres borró la eternidad.

jueves, 20 de noviembre de 2014

No quiero lo que no tengo, quiero lo que hay.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Escuchas

Me gusta mucho escucharte. Dejarme llevar por las notas que mueven el sonido de tu voz. Hay otro nivel de escucha, cuando disfruto del sentido de tus frases, de su significado más inmediato. Pero hay otro, algo más complicado de alcanzar, el más sublime, delicioso. Cuando consigo que tus palabras me lleven hasta tu corazón. Sólo queriéndote puedo llegar allí. Quizás por eso nunca, nunca dejaré de quererte.



jueves, 13 de noviembre de 2014

Atami, Japón...

Me sentaré, cansada, con mi espalda doblada, mirando a lo lejos el tiempo que no me queda.
He viajado por lugares y personas, es decir que he vivido. Nadie me robará, ni mis ojos, ni mi dolor, ni mi memoria todo lo que he sentido. Sólo quiero, para mis últimos instantes, sentir todavía, que el calor de la amistad acuna ese lento apagarse que es la vida.



Japón by Shui viajes

viernes, 24 de octubre de 2014

martes, 14 de octubre de 2014

La fuerza de la naturaleza


Aparentemente una imagen tranquila. 
Pero si nos paramos a pensar a la fuerza que se ha desencadenado para erradicar el árbol, romperle ramas y raíces, lanzarlo en los límites de este paisaje, esa apacibilidad desaparece.
La naturaleza juega con nosotros a dejarnos hacer, pero cuando menos los deseamos nos demuestra lo débil que somos.

fuente de la imágen - Cairns, Australia.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Felicidad

Una mamá me mandó hace unos días un texto, que me gustó mucho. Le he pedido permiso para publicarlo, y aquí lo tienen ustedes, prefiere mantener el anonimato y lo respeto.
Viajó a India y la foto es de allí.

“El pozo de la Felicidad”

A pesar de las dificultades que nos encontramos en el día a día, los humanos somos capaces de
saborear la Felicidad de vez en cuando. Ese poquito que se nos regala, es tan agradable que nos convierte en dependientes y sumisos de la vida, mientras esperamos que se repita esa chispa de alegría nacida entre una maraña de cosas complicadas y que, en ocasiones, nos eleva del suelo por unos instantes.

Es cierto que la familia, el trabajo y el devenir de los acontecimientos cotidianos, en general, son muchas veces fuente de conflicto y sufrimiento pero también son la puerta hacia el jardín de la felicidad.

Al final, hay que dar la razón a los que dicen que es oportuno agradecer por su existencia hasta a las cosas que, aparentemente, nos hacen más daño o nos crean peores problemas. Todo lo que nos pasa en esta vida tiene dos posibles formas de ser enfocado.

Una es el punto por punto, concentrarse en cada detalle, perdiendo la visión de conjunto. Otra es no fijarse en los puntos, para ver el diseño global, perdiendo así lo concreto. Pero hay una tercera forma de enfocar la existencia. Aquella que brota de la capacidad de conciliar las dos visiones. Vivir el detalle, pero sin sufrir por los puntos negros que se difuminan, siempre, en una visión más general.
Me temo que esta tercera vía es propia de los sabios. Y más temo que ninguno de nosotros lo sea, salvo en momentos puntuales, cuando una coincidencia, una lectura o algún detalle especial nos empuja con fuerza hacia una obligada y siempre pasajera sabiduría.

Me gustan estas "caídas" en el pozo de la felicidad. Me encanta cuando somos capaces de aislar nuestro existir y su belleza de todo lo que feo nos rodea. Sencillamente, me hace feliz. A pesar de que cuando eso pasa, como bien he escrito, en realidad estamos en un pozo. Oscuro y lejano a la realidad. Un pozo donde no hay día, ni noche y donde se ven las estrellas, a pesar de estar bajo un sol de justicia.

Una visión quizás surrealista pero certera de esos momentos escasos y valiosos que la vida nos regala y que se hacen llamar Felicidad.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Equilibrismos

Aplaudimos al final de la actuación. Lo han hecho bien. No se han caído. 
Cuanto nos vendría bien un aplauso en aquellos momentos, a veces días o hasta semanas, en los que luchamos contra todo tipo de fuerzas adversas, no sólo contra la de la gravedad, que al fin y al cabo conocemos, sabemos de qué va, no es insidiosa, traidora, imprevisible... y es más fácil de controlar.

Gracias a los artistas, por hacernos disfrutar de su arte. Por saber superar sus límites, por transformar el sudor en alegría y placer para los demás.


Castell de Montjuic - Mercè 2014 - 20 09 2014

domingo, 14 de septiembre de 2014

Pereza

En la zona más alta de los estante hay un par de espacios vacíos. Desde hace meses. Para llenarlos habría que coger una silla o una escalera.
Son el emblema de la rendición. El recuerdo permanente de un estado, que si a veces las cosas no salen es porque nos falta la energía para que sea lo contrario.

En los estantes más a mano se abarrota en doble o triple fila, todo tipo de objeto.


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Avaricia

El hombre evoluciona.
Desde una perspectiva superficial no hay duda: sí, hasta mejora.
Pero si nos ponemos en un plan más elevado, no es propiamente cierto.
La mente humana tiene el mismo número de conexiones que hace millones de años. Hemos ido creando un mundo lleno de posibilidades. Pero como especie hemos fallado en lo esencial.
La mayoría de nuestros congéneres no puede ni soñar la posibilidad de alcanzar esas potentes y maravillosas creaciones.
Hemos desperdiciado, y seguimos haciéndolo, una gran oportunidad.
La cantidad de felicidad no se reduce si se comparte. Al contrario, se multiplica de forma exponencial cuanta más gente puede disfrutar de ella.
La felicidad es contagiosa. La tristeza también.

martes, 9 de septiembre de 2014

Sonrisas

Entierra los malos rollos bajo una sonrisa y disfruta de una de las ceremonias más agradables que nos ha regalado la naturaleza.
Unas decenas de músculos tocando al unísono para ofrecernos un concierto de alegría.

fuente foto

miércoles, 27 de agosto de 2014

Complicidad

No me pareció oportuno añadir nada.
Aunque me sintiera en profundo desacuerdo con lo que estaba afirmando.
Su afán proselitista me hizo considerar, una vez más, que hubiese sido un mero desperdicio la energía destinada a proponer aunque fuera una simple duda.
Él seguía pontificando, con la mirada perdida por encima de la cabeza de todos.
Su mano era tensa, apoyada en la cadera de su mujer.
Pero ella me miraba con una leve sonrisa, que me atreví a corresponder, sin que ella bajara los ojos.
Mi silencio, entonces, se llenó de agradables matices.


jueves, 12 de junio de 2014

El hombre serio

Sobrecargado del peso de su extrema seriedad, iba tragando marrón tras marrón, sin permitirse ni un momento de respiro, ni una sonrisa, ni un aleteo de ligereza. Hasta que un día, al doblarse para recoger una angustia más, se le escapó un sonorosísimo pedo. A su lado unas señoras no pudieron contener la risa. Reían, reían de esa risa insistente, descarada e inevitablemente contagiosa. Él las miraba entre avergonzado y perplejo, mientras más gente se unía alrededor al corro de las risas. Algunos, al cabo de un rato, sin saber ni por que se reían mirando aquel señor inmoble, bloqueado, más rojo que un tomate. Iba perdido, sudado y tembloroso.

Intentando buscar una palabra que justificara lo injustificable. Se le había escapado, esa era la única realidad. No hubo final feliz. Al cabo de unos días en los que no consiguió quitarse de encima las consecuencias de ese horrible desliz, y que las risas eran como cuchillos que retumbando en sus oídos le rompían las carnes, el hombre serio se tiró bajo un tren, en la estación donde todas las mañana esperaba empezar el día, que en aquel terminó para siempre.


FINAL 2

Intentaba buscar una palabra capaz de justificar ese doloroso motivo de vergüenza. Pero por cuanto buscara, el hombre serio sólo encontraba motivos para avergonzarse y hundirse más. Hasta que una niña, de unos 4 o 5 años como máximo le dijo: "Señor, mi papá los hace más fuertes" y su madre, ataviada con un elegante conjunto morado, al ponérsele la cara del mismo color pronunció un estridente "María!! Pero ¿qué dices?
Fueron esas inocentes palabras y la reacción de la madre, delatando sin duda la razón de la niña, que incrinaron y rompieron el penoso caparazón que amortajaba al hombre serio. Y empezó a reir. Rió fuerte, más fuerte que todos los demás, con una risa liberatoria, sana, gustosa, alegre. Un chico se le acercó y dándole en la espalda con un gesto de complicidad le dijo: es usted un cachondo! y una pareja que andaba por allí sin saber qué pasaba, viéndole reír con tanto gusto le sonrió pensando, que precioso ver la gente así de contenta.
La mañana siguiente el hombre serio decidió cogerse un día libre. Era junio, el cielo azul, limpio, la temperatura perfecta empujaba hacia el mar. Se fue a la playa, se sentó en un chiringuito, acariciado por la brisa, mirando a lo lejos el flotar de las vela. Nunca se había sentido tan feliz.

jueves, 22 de mayo de 2014

Cruzar la calle

Mirad la gente cruzar la calle y entenderéis los distintos que llegamos a ser.
Algunos son tan prudentes que a pesar del verde esperan a ver si el coche que llega de lejos se para. Otros cruzan directamente con el semáforo en rojo. En el paso de peatones unos fuerzan sus derechos, otros aunque se pare el coche no se atreven a ponerse delante de su morro parado. Y en medio y a los extremos miles de variaciones, de velocidad, atención, ritmo, empuje y miradas...